El avión flota suavemente sobre la ciudad y desde la pequeña ventanilla logro identificar la cúpula del Capitolio de Washington, y con solo divisar este icono de la sociedad norteamericana me invade una mezcla de emoción e impaciencia por tener la oportunidad de recorrer las calles de esta magnifica ciudad.
Recorro el aeropuerto junto con el grupo con destino a encontrarnos con una enviada del Departamento de Estado Norteamericano, por los pasillos del Aeropuerto se respira política, todos los plasmas se encuentran encendidos en canales de noticias, hay publicidades alusivas al Congreso, y el dato más interesante, en el Centro del aeropuerto hay un “Gift Shop” (un negocio de reglaos y souvenirs) donde todos sus productos se refieren solo a un tema: “Barak Obama”, un negocio entero que vende recuerdos con la cara del nuevo Presidente de los EE.UU. , esto es magnifico y me da la medida de cómo se vive y respira la política en esta ciudad.
Nos encontramos con la enviada del Departamento de Estado y nos lleva hasta nuestra combi, bueno no se si “Combi” sea la palabra adecuada, es un lujoso vehiculo negro preparado para excursiones y viajes de corto alance. Durante el traslado hasta el hotel resulta imposible despegarse de las ventanas, un edificio tras otro llama la atención o por su arquitectura, o por lo que representa, todo aquí es imponente. Hay un detalle particular, no logro ver ningún edificio de altura significativa, no hay rascacielos, solo edificios de 10 o 12 pisos, sin embargo esto tiene una explicación, sobre la cúpula del Capitolio se encuentra una estatua llamada “Estatua de la libertad” y por una ley de Washington ningún edificio puede estar por sobre la estatua, es una historia interesante y refleja el poder que se le otorga al simbolismo en esta tierra, sin embargo existe una excepción: el Obelisco a Washington, la punta de su pirámide superior es el punto más alto de la ciudad, ¿casualidad?.
Hace mucho frío, y nuestra primer mañana en la ciudad es meramente turística el Dpto. de Estado nos provee de 2 interpretes que nos acompañan todo el tiempo, nos subimos a la combi y tenemos un excelente Tour por Washington y su historia, visitamos la Casa Blanca, el Capitolio, el Lincoln Memorial, el Jefferson Memorial, el monumento a los caídos en Viet – Nam y el monumento a los caídos en la guerra de Corea. Los monumentos de Lincoln y Jefferson son muy bellos, al verlos voy entendiendo que en el ideario de quienes erigieron estas monumentales obras estaba la idea de transmitir que estos hombres eran Pro- Hombres, una especie de “dioses civiles y terrenales”. Todo me recuerda a las obras conmemorativas de la antigua Roma, abundan las columnas, cúpulas, águilas, mármol y bronce. Y esta idea de agigantar a sus próceres parece haber tenido un buen resultado, cuando uno se detiene a hablar con alguien en la calle o en un café y le pregunta por los “padres fundadores de la patria” se refieren a ellos con una profunda admiración y, hasta podría decir, amor. Volvemos al Hotel.
Por la tarde nos reunimos en el Lobby, nos esperan Johana Parker y Josh Covey, ambos son nuestros interpretes y guías en la ciudad.
Abordamos nuestro transporte y nos dirigimos hacia el Condado de Maryland, cerca de Washington donde participaremos como invitados de un encuentro de la PGCMA (Prince George´s County Municipal Asociación = Asociación de Municipalidades del Condado del Príncipe George), este Condado cuenta con 27 municipalidades, y cada año todos los representantes políticos de la zona (Concejales, Intendentes, senadores y diputados) se reúnen para recepcionar propuestas y pedidos de los ciudadanos en una reunión pública, aquí la denominan “Lobby Night” (Noche de Lobby), donde diferentes grupos de la sociedad civil (especialmente religiosos) se hacen presente para apoyar sus reclamos y comprometer a los funcionarios. Es una magnifica herramienta de transparencia, y la gente la aprovecha. En el encuentro tenemos la oportunidad de conocer a muchos Intendentes del Condado y compartir experiencias y buscar similitudes entre su situación y la nuestra, aquí los problemas que afronta un municipio son un tanto diferente ya que el sistema difiere, y por ende en algunos casos el municipio incluso interviene en el funcionamiento de las escuelas, a diferencia de nuestro sistema.
La experiencia es muy buena y me permite pensar en diversas posibilidades para mejorar nuestro sistema de representación municipal.
Ya entrada la noche nos despedimos de nuestros amables anfitriones de la PGCMA y regresamos a Washington, al recorrer las calles de la ciudad noto algunas diferencias al compararla a Austin, TX, en primer lugar aquí se observa a muchas más gente caminando por las calles, cosas que no sucedía en Austin, también ha variado radicalmente la arquitectura todo aquí esta precedido por columnas o estatuas, también han cambiado los automóviles en Texas la gran mayoría de los vehículos eran grandes camionetas de un tamaño desmedido y aquí en Washington solo se ven autos de alta gamma, puede parecer trivial o mundano esta observación, sin embargo creo que refleja la idiosincrasia de cada una de las ciudades, en Texas todo es grande, brutalmente desmedido y abundante, pero en Washington todo busca ser armonioso, elegante y distinguido.
Recorro el aeropuerto junto con el grupo con destino a encontrarnos con una enviada del Departamento de Estado Norteamericano, por los pasillos del Aeropuerto se respira política, todos los plasmas se encuentran encendidos en canales de noticias, hay publicidades alusivas al Congreso, y el dato más interesante, en el Centro del aeropuerto hay un “Gift Shop” (un negocio de reglaos y souvenirs) donde todos sus productos se refieren solo a un tema: “Barak Obama”, un negocio entero que vende recuerdos con la cara del nuevo Presidente de los EE.UU. , esto es magnifico y me da la medida de cómo se vive y respira la política en esta ciudad.
Por la tarde nos reunimos en el Lobby, nos esperan Johana Parker y Josh Covey, ambos son nuestros interpretes y guías en la ciudad.
Ya entrada la noche nos despedimos de nuestros amables anfitriones de la PGCMA y regresamos a Washington, al recorrer las calles de la ciudad noto algunas diferencias al compararla a Austin, TX, en primer lugar aquí se observa a muchas más gente caminando por las calles, cosas que no sucedía en Austin, también ha variado radicalmente la arquitectura todo aquí esta precedido por columnas o estatuas, también han cambiado los automóviles en Texas la gran mayoría de los vehículos eran grandes camionetas de un tamaño desmedido y aquí en Washington solo se ven autos de alta gamma, puede parecer trivial o mundano esta observación, sin embargo creo que refleja la idiosincrasia de cada una de las ciudades, en Texas todo es grande, brutalmente desmedido y abundante, pero en Washington todo busca ser armonioso, elegante y distinguido.